Durante los siglos XVI y XVII, los primeros colonos estadounidenses eran principalmente de Inglaterra, Irlanda y Alemania.
Estos 'peregrinos' buscaron oportunidades para la propiedad de la tierra, la prosperidad económica y la libertad religiosa. Muchos de ellos abandonaron Europa para evitar la persecución religiosa.
Un 'Peregrino' es el nombre de un 'viajero religioso'.